La Cadena de Bloques

la cadena de bloques

Cuando la mayoría de la gente piensa en la blockchain (cadenas de bloques), se refieren a cadenas de bloques públicas o descentralizadas como Bitcoin. Pero vale la pena mencionar que esta tecnología también se puede utilizar para construir cadenas de bloques centralizadas, que tienen algunas ventajas para las corporaciones sobre las públicas.

Bitcoin depende de un sistema de contabilidad distribuida conocido como la cadena de bloques. La cadena de bloques es posiblemente la innovación más poderosa asociada con Bitcoin, ya que innumerables industrias, desde servicios financieros hasta atención médica, han comenzado a contemplar cómo aprovechar la tecnología para sus propios usos. Entonces vale la pena preguntarse: ¿Qué es una cadena de bloques?

¿Qué es exactamente la cadena de bloques?

Una cadena de bloques es un como una especie de libro mayor, similar a una base de datos, pero en lugar de estar controlado por una autoridad central (una empresa como Google, un pequeño negocio o individuo), el libro mayor se distribuye en varias computadoras, que se pueden ubicar en todo el mundo y puede ser gestionado por cualquier persona con conexión a Internet. En esencia, una cadena de bloques es un libro de contabilidad a través del cual se agregan y actualizan datos en tiempo real a través del consenso de los diferentes nodos que ejecutan el software en la red.

Sin embargo, una vez que los datos se agregan al libro mayor, no se pueden eliminar ni editar como con una base de datos. Este es un característica general de las cadenas de bloques.

El poder esencial de la tecnología blockchain es su capacidad para distribuir información. Debido a que se distribuye en todos los nodos, o computadoras individuales, que componen el sistema, el término «tecnología blockchain» a menudo se cambia por «tecnología de contabilidad distribuida». La base de datos de una cadena de bloques no se mantiene en una única ubicación, que podría estar infiltrada o controlada por una sola entidad, sino que está alojada en numerosas (en el caso de Bitcoin, decenas de miles de) computadoras a la vez.

La red blockchain se verifica automáticamente a sí misma en ciertos intervalos, creando un sistema de autoauditoría que garantiza la exactitud de los datos que contiene. Los grupos de estos datos se conocen como «bloques» y, como estos bloques están encadenados criptográficamente, los datos quedan enterrados y son más difíciles de manipular. Modificar cualquier dato en la cadena de bloques requeriría una enorme cantidad de potencia informática.

¿Por qué una cadena?

Imagina una torre digital de bloques, donde cada 10 minutos se agrega un nuevo bloque de datos a la parte superior (el primer bloque que fue agregado se llama ¨genesis¨). Esto es lo que ocurre en Bitcoin, y los datos de cada bloque se componen de transacciones financieras hechas por los usuarios de la red junto con las pruebas criptográficas que dictan que esas transacciones son válidas. Los mineros son los encargados de poner todas estas transacciones juntas en un bloque esperando a ser minado y cuando ese bloque es minado, ahi es cuando se agrega a la cadena, este proceso se llama «minado de bloques». Y como estos bloques están encadenados criptográficamente, los datos se graban y intentar alterar cualquier tipo de información en estos bloques ya enlazados requiere un huevo y medio de poder computacional.

Criptografía

Un bloque se compone de una lista de datos y la «cadena» es una pila de bloques de datos que crece continuamente durante un período de tiempo específico. Si una transacción está incrustada profundamente en una cadena de bloques (es decir, al principio de la cadena). Alterar esos datos se vuelve increíblemente difícil, lo que hace que las cadenas de bloques sean un medio único para almacenar datos valiosos.

Cabe mencionar que una gran desventaja que una cadena de bloques tiene, en comparación con otros tipos de bases de datos, es que esta configuración distribuida requiere poder computacional constante de varias fuentes diferentes para mantenerse al día.

Al igual que Bitcoin, la invención de la cadena de bloques tal como la entendemos ahora se atribuye mayormente a la persona o grupo que se conoce con el nombre de Satoshi Nakamoto. Pero en realidad, la idea de un libro mayor distribuido mutuo se remonta a un artículo de investigación de 1976 llamado «Nuevas direcciones en criptografía«. Durante muchos años, el concepto se consideró inseguro y demasiado complicado, pero cuando finalmente se combinó con Bitcoin, los beneficios de seguridad y distribución de la tecnología se hicieron mas claros que el agua.

Ahora, en varios sectores financieros e incluso medicos han empezado a ver como aprovechan esta tecnología pera su propio campo. Empresas como Microsoft y Deloitte están desarrollando nuevos usos para la cadena de bloques, que creen que su naturaleza descentralizada y verificable le da un enorme potencial más allá de las criptomonedas.

Solo el tiempo dirá hasta dónde puede llegar la tecnología blockchain. Si el presente se mira prometedor, se utilizará para muchas cosas que ni hemos imaginado.